viernes, 7 de marzo de 2014

CARABANHATTAN

Conocí a una mujer que era todas las mujeres que me gustan.

Enseguida supe que no era de este planeta y no fue porque llevara el pelo pintado de verde o porque caminase sobre unas finas agujas apenas rozando el suelo, lo supe porque las mujeres así no existen, son fantasías, sueños o extraterrestres.

Era la avenida de los Campos Elíseos y el Bois de Boulogne, los extremos y todos los términos medios posibles, Rosendo y Sinatra cantando a dúo en un club de Carabanhattan My Way de Vivir.

Me enamoré de cada uno de sus incontables lados aun sabiendo como supe desde el principio que no era mujer para un vulgar terrícola. Sabiendo como supe desde el principio que era el cromo que faltaba al álbum de mis derrotas.

Empecé mi colección con Marta. Tenía coletas, gafas, aparato, le sudaban las manos y usaba sujetador. Nos gustaba a todos pero yo además la quería.

Siempre me pedía que le contase el cuento del niño que ni quería ir al colegio ni volver a casa y yo le hablaba una y otra vez de las aventuras de parques, porros, cines de barrioy viajes interminables de punta a punta de la ciudad de nuestro héroe de doce años.

A ella no hacía falta que le contase nada. Sabía leer mi pasado en mis faltas de ortografía y en las canciones que me gustan.

Cualquiera hubiera adivinado mi hoy en mis ojos tristes. 

jueves, 27 de febrero de 2014

MIAMI

Quiero escribir de Tarei Nar.

Tarei es un poeta iraní
que habita en Miami
y en mis contraseñas.

Cada vez que caducan
lo desordeno,
tareinarmiami,
nartareimiami,
tareimiaminar...

Si no me dieran miércoles los miedos
cruzaría el mar
para verle rimar
sus trenzas de cáñamo,
violetas con espinas,
colgando del cielo
cometas de piel. 

Si no me dieran miércoles los miedos
iría a ver huir el frío
del milagro de sus nudos
atando silencios
y añicos de luz.

Ay! Tarei,
si no me dieran miércoles los miedos...

MiAmitaReinar


sábado, 15 de febrero de 2014

FILETES Y GINTONICS

Los días eran larguísimos. Cenábamos filetes y gintonics y aún lucía el sol. Habíamos cruzado la ciudad regateando coches y peligros, haciendo ronronear el V2 unos decibelios por encima del estruendo general.

Los semáforos eran para los te quiero y para soltar el manillar y acariciar tus piernas.

Apenas hablé, apenas comí, aún sentía latir tu corazón pegado a mi espalda.

- el cine!!!

Corrimos de la mano y cuando nos sentamos hacía rato que habían apagado las luces. Yo lo pensé y tú lo dijiste.

- te das cuenta? Ya no sólo follamos, también vamos al cine.

Apoyaste tu cabeza en mi hombro y te dormiste. La peli era muy triste, de carretera y rock and roll y el protagonista era el premio Nobel del fracaso.

Cerca de mí una mujer lloraba desconsolada, yo también lo hacía pero por motivos bien distintos.

Elvis murió, se encendieron las luces y tuve que despertarte.

Esa noche no follamos, me acurruqué a tu lado y me inventé un final feliz para la película.

- qué bonito, dijiste.




domingo, 9 de febrero de 2014

ME DI POR VENCIDO

No te gusta que te eche de menos los fines de semana pero no dijiste nada de las noches.

Es de noche y te echo de menos.

Qué puedo hacer si sólo aceptas que te quiera de una manera y yo te quiero de todas las que existen?

Me bajaste del "todo o nada" la primera vez que te marchaste.

Me emborraché, lloré y me maldije por cobarde. Me dolió tanto y tanto tiempo que cuando volviste convertida en el ángel guardián de mis secretos me resigné a alimentarme con las migas de tu amistad.

Me di por vencido.

Me desnudo para ti y tú apenas te desabrochas un par de botones, me llega con eso.

No temas, esta es la última vez que te digo que te quiero.

sábado, 18 de enero de 2014

ANOCHE HACÍA SOL

Anoche me dormí y de pronto hacía sol y calor. Estábamos sentados en una terraza y tu comías con placer. Te brillaban los ojos y yo te miraba embobado, enamorado, imaginando que en lugar de piel y huesos me habían hecho de huevos, patatas, aceite y sal...
- por qué sonríes? me preguntabas
- por todo
- y ahora por qué te ríes?
- por nada, te decía imaginando que en lugar de tortilla ahora era morado, de silicona y capaz de vibrar como un demonio.

jueves, 16 de enero de 2014

SI PUDIERA

No me tengo tanto apego.

Si pudiera
me cambiaría de traje,
de piel,
me daría la vuelta del revés,
sería otro.

Mi remedio contra la realidad
es soñar que lo soy
y que me amas.

Despertar siendo el mismo
al que ignoras
me agota.

Necesito dormir.

Si pudiera
no volvería a abrir los ojos.