viernes, 23 de enero de 2015

GLORIA BENDITA

Cada vez que me hacen daño
recuerdo el daño que te hice.


Me acuerdo de pocas cosas
de aquel verano sin playa.
Un Citroen destartalado,
un estadio abarrotado,
la tormenta del siglo
y los Stones sobre el escenario.

Recuerdo sobre todo el sigilo canalla
con el que me marché aquella noche.

Enferma y rota sobre mi cama,
a seiscientos kilómetros de la tuya,
te cambié por una princesa
tan morena y tan guapa como tú.

Esa noche bebí, bailé, reí, follé
y cuando volví,
la cama estaba hecha,
perfectamente hecha.

Te alcancé justo para un adiós 
de película y estación de tren.

A los pocas días la princesa
también se marchó
y desde entonces
entra y sale de mi vida,
siempre de noche,
sin anunciarse y sin decir adiós 
cuando me deja.

Me acuerdo de pocas cosas de ti,
preferías el té al café,
el vino a la cerveza,
te gustaba cantar 
y lo hacías muy bien.

Recuerdo sobre todo
que tu coño sabía a gloria bendita.

Cada vez que me traicionan
me acuerdo de ti,
de tu coño, 
y me hago una paja a tu salud.

martes, 20 de enero de 2015

SIEMPRE ERA DE DIA

Murió Lou Reed 
Y yo te echaba de menos.

El Atleti lo ganaba todo,
los ministros entraban en la cárcel
y nacieron políticos nuevos
que nos prometieron
que ellos no iban a robarnos,
pero yo te echaba de menos.

Brotaron princesas
de debajo de mis versos.

- me gustan tus poemas
- qué bien, te apetece follar?

Algunas dijeron que no,
y yo te echaba de menos.

Guerras y atentados,
huelgas, enfermedades
viejas y nuevas,
pero yo te echaba de menos.

Murió Joe Cocker
y yo seguía echándote de menos.

Quería escribirte, decírtelo, 
pero siempre era de día. 

jueves, 8 de enero de 2015

LISBOA

Soñaba con ser poeta,
y famoso, 
y follármelas a todas,
y no iba tan mal...

Una cada cuarenta y nueve versos.

Apareciste para joder la media
y torcer mi sueño.

Ahora paro penaltis
a Cristiano Ronaldo
en Lisboa.

lunes, 8 de diciembre de 2014

ME GUSTAS

Me gusta tu manera de acariciar mis libros,
como si pudieras leerlos con los dedos. 

Me gusta tropezar con tu ropa y la mía
tiradas por el suelo. 

Me gusta cuando me engañas
con el cuento de que fuiste una niña fea.

Me gusta cuando te vas
porque sé que así podrás volver y desordenarlo todo de nuevo.

Me gusta verte desayunar pan tostado con tomate, aceite y sal
a las ocho de la tarde. 

Me gusta respirar en tu nuca,
ponerle nombre a tus costillas,
imaginar que serás para siempre.

Me gusta como frunces el ceño
un instante antes de mover todas mis comas.

Me gusta no entenderte casi nunca. 

Me gusta que me pidas que te cuente por qué me gustas.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

LAS DAMAS NO LLORAN

Podría ser hoy y por qué no? Hace el mismo frío que mañana.

Puede que se me ocurra algo que decir, algo que me parezca original o bonito, pero hablar con las paredes tiene esto. Es verdad que jamás me dirán algo que no quiera escuchar, pero tampoco se arrancarán por el yo también te extraño que tanto necesito.

Y por qué no hoy? pasado mañana, anteayer... la vida ya es la que era y las princesas hace tiempo que recogieron sus besos y se marcharon persiguiendo un final feliz para sus cuentos.

Y por qué no hoy? ahora que sé que las Damas no lloran...

Ojalá un nick fuera sólo un nick y en esta pared quedara sitio para más chorradas.

viernes, 31 de octubre de 2014

PIES DE CORCHO

Mis dislates oxidados
y tú, cum laude en locura.
Para tu verdad desnuda
un canalla imaginado.

Inútiles pies de corcho
para tu espíritu abisal.
Tú, partida por la mitad
yo con los zapatos rotos.

Quien osó medir tus versos
e intentó mover tus hilos,
juez y parte de tus libros,
que se pudra en el invierno!

                                   canalla_

miércoles, 8 de octubre de 2014

OTOÑO, OTRO

Los trenes de los que salto hacen lo que pueden
pero nunca es suficiente.
Pronto empezará a llover
y dejaré de contar los meses.

En los bares donde escribo y me vacío
están prohibidas veintidós canciones. 

Las fuerzas que no tuve
me las dieron mi nariz
y mis ojos repetidos. 

Y tú, claro, con tu amor distinto e infinito.

Aún no sé cómo puedes perdonarme
cada vez que lo confundo todo.

Quizá algún día decidas pensártelo...